Dolor de espalda

Tech neck: por qué te duele el cuello si trabajas sentado

Robert Pujol

Robert Pujol

Quiropráctico

| | 3 min

Si trabajas en una oficina del Eixample o del 22@, este dolor te suena: empieza a media mañana como una tensión sorda entre el cuello y los hombros, y al final del día se ha convertido en una losa que sube hasta la cabeza. Lo llamamos “tech neck”, el cuello tecnológico, y es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la clínica.

Qué le pasa a tu cuello frente a la pantalla

La cabeza pesa entre 4 y 5 kilos cuando está bien alineada sobre la columna. El problema es que casi nadie la mantiene así frente a una pantalla: la adelantamos hacia el monitor o la inclinamos hacia el móvil. Y por cada centímetro que la cabeza se adelanta, la carga que soportan los músculos del cuello aumenta de forma notable. Mantén esa postura ocho o nueve horas al día, cinco días a la semana, y el resultado es previsible: musculatura cervical y dorsal sobrecargada, articulaciones que pierden movilidad y, muy a menudo, cefaleas tensionales.

A esto se suma un ingrediente que casi nadie tiene en cuenta: el estrés. Cuando estamos tensos, tendemos a subir los hombros y apretar la mandíbula sin darnos cuenta. Por eso el dolor de cuello de oficina rara vez es solo postural; suele llevar una capa de tensión acumulada.

Las señales típicas

  • Tensión que aparece a media mañana y se acumula al final del día.
  • Rigidez al girar la cabeza, sobre todo hacia un lado.
  • Cefaleas que empiezan en la nuca y suben, “como un casco”.
  • Dolor entre los omóplatos tras horas sentado.
  • A veces, mandíbula apretada o bruxismo nocturno.

Cómo lo abordamos

Desde la quiropráctica no vamos a cambiar que tengas que trabajar con un ordenador, pero sí podemos trabajar sobre la mecánica de tu columna: devolver movilidad a las vértebras cervicales y dorsales que se han quedado rígidas, reducir la sobrecarga muscular asociada y, con ello, aliviar buena parte de esa tensión. El ajuste vertebral se acompaña de trabajo sobre los tejidos blandos de la zona cuando hace falta.

Pero la parte más importante te la llevas tú a casa: cómo está montado tu puesto de trabajo. Estos son los ajustes que más cambio producen:

  1. La parte superior de la pantalla a la altura de tus ojos. Si miras hacia abajo todo el día, el cuello lo paga.
  2. Codos a 90 grados y hombros relajados, no encogidos hacia las orejas.
  3. Pies apoyados en el suelo y zona lumbar sostenida por el respaldo.
  4. Levántate cada 45-60 minutos. El mejor “ejercicio” para el cuello de oficina es dejar de estar quieto. Un paseo corto hasta la máquina de café cuenta.
  5. El móvil, a la altura de la cara, no en el regazo con la cabeza colgando.

Ninguno de estos cambios es espectacular por sí solo, pero juntos y mantenidos marcan una diferencia real.

Cuándo pedir ayuda

Si el dolor cervical se ha vuelto tu compañero diario, si te provoca cefaleas frecuentes o si notas que la tensión no baja ni el fin de semana, merece la pena una valoración. A veces basta con recuperar movilidad y corregir un par de hábitos para romper el círculo.


Este tipo de dolor suele tener mucho que ver con la tensión acumulada: si te interesa, escribí sobre quiropráctica y estrés. Y si quieres que valoremos tu caso, reserva una primera visita en nuestro centro del Eixample.

Robert Pujol

Robert Pujol

Quiropráctico

Soy Robert Pujol, quiropráctico en Barcelona. Creo que la salud es uno de los bienes más preciados, y mi objetivo es doble: acompañarte en tu situación actual y ayudarte a conseguir un mejor estado de bienestar físico y emocional. Me gradué en Quiropráctica en el Barcelona College of Chiropractic (BCC) y obtuve el Máster en Quiropráctica por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) en 2017. Soy el socio nº 1410 de la Asociación Española de Quiropráctica (AEQ) y estoy afiliado a la European Chiropractors' Union (ECU) y a la World Federation of Chiropractic (WFC).

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